Una vista tridimensional de la pieza y de la superficie de trabajo facilita al operario la detección de posibles errores. El posicionamiento de las mordazas o ventosas puede gestionarse de forma sencilla e inmediata con una lógica de prioridades predefinida, eliminando cualquier posible error del operario.



Especialmente interesante en el mecanizado de ventanas y puertas, donde la complejidad del mecanizado requiere una gran precisión en el posicionamiento de los sistemas de sujeción.